Porque sí, porque la vida lo quiso, soy así. Apasionada y dulce, analítica, pragmática. Acepto la realidad, no me engaño más. Ya me engané, ya me engañaron. Lo lamento, por ellos, no por mi. El dolor, como el sol, madura, forma. y por eso, porque sí... Soy asì.

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viernes, 21 de enero de 2011

Ella y Vos




Ella y  Vos





Ella recorria el camino con pasos largos,
buscando avariciosa el horizonte.
Tú dibujas las paredes con las manos,
procurando adivinar dónde te hallas.

Ella soñaba un futuro feliz y luminoso,
colmado de proyectos y aventuras.
Tú vives un presente oscuro y azaroso,
lleno de incertidumbres y de ocasos.


Son una, lo sabes... Más no lo son...
Sufrieron desengaños y crearon utopias,
ella se quedó con un quizás, un yo podría.
Tú te convertiste en un triste ya no puedo.
Ella fue caudal de ilusiones y promesas y
tú eres un cúmulo de proyectos cercenados.



El excentrico juego de la vida,
hizo de ti  una hoja al viento.
Te llevó una mañana hacia la niebla,
 para dejarte, en un remanso,
esperando  el ocaso que se acerca.



Tras las nubes que empañan tu mirada
ves transcurrir la vida de los otros.
No te ofendas, no digo que te rindes,
sino que aceptas resignada tu destino.


¿Y cuál ese destino?- me preguntas-
Y yo contesto: Ser solo un testigo
 de la vida y no la protagonista.


María del Rosario Márquez Bello
Rorry, la Charo


Buenos Aires, 19 de enero de 2011
Derechos Reservados

domingo, 31 de enero de 2010

¡Ay señora Monalisa!

(Poesía libre)
Un pequeño divertimento


¡Ay señora!
Mi señora Monalisa..
¿Cuántas veces os pedí
que borrarais la sonrisa,
que el placer y los retozos
en vuestra boca deslizan.


¡Ay Señora Monalisa!
Temo, tiemblo, me estremezco,
cuando veo a su esposo,
acercandose al retrato
y contemplar vuestros ojos?


¿Es que acaso, cual espejo,
quedó en ellos el reflejo,
de vuestro amor y mi gozo?


¡Ay señora Monalisa!
Odio y amo esa sonrisa,
que a todos los que la miran,
de nuestro secreto avisa.


No le hagais caso a Leonardo,
mi señora Monalisa,
y conservad la sonrisa.

Es seguro que ella sea,
por los siglos de los siglos,
comidilla de comadres
y de sabios, discusión.

María del Rosario Márquez Bello

Rorry, la Charo

Buenos Aires, 31 de enero de 2010
Derechos Reservados

jueves, 19 de noviembre de 2009

En tus brazos (Poesía libre)



En tus brazos,
soy eterna, soy fugaz.
Río, gimo,
Ruego,
exijo
y gozo,
gozo,
gozo…
Sin querer nunca parar.

En tus brazos,
soy la hembra,
la diablesa
que, posesa,
pide más,
y más... y más.

En tus brazos
recorro
cielos y llanuras,
y me hundo en las
profundas simas del mar.
Me elevo hasta el infinito
y llego, aún,
mucho más allá.

Soy la esclava,
soy la dueña.
Niña que busca cobijo
y madre que te quiere cobijar..
Boca que ansiosa busca alimento
y pecho que te quiere amamantar.

Tierna oveja, cruel tigresa,
dulce lago que te acuna
y mar bravo que te asusta,
cuando intuyes
su profunda oscuridad.


En tus brazos
Soy la diosa,
que a sus gustos,
te somete.
Y hembra débil, desvalida,
que su cuerpo
te entrega, sometida.

Corza que se esconde,
en la fronda, o picaflor
que no cesa de libar.
Lava ardiente de volcán,
fresco torrente de montaña.
Aroma de flores estivales
y salobre gusto a mar.

Dulce fluir de sentimientos
salvaje catarata de sentidos,
que me hacen vibrar cuando
unidos en estrecho abrazo,
dejamos que nos lleve la cálida
e incontenible marea de la vida.

Ahora, me pregunto...
¿por qué, cuando los abres,
te conviertes
en un desconocido?
Un si acaso...
un si hubiera...
si pudiera...

Dime hombre:
¿Por qué tu potencia,
tu dominio, tu exigencia,
tu arcana y sensual sabiduría,
se opacan, oscurecen,
desvanecen,
si no tienes, entregado,
entre tus brazos
el cuerpo de una mujer?

María del Rosario Márquez Bello
Rorry, la Charo



Buenos Aires, noviembre de 2009

Derechos Reservados





domingo, 18 de octubre de 2009

¡Madre!...


(Homenaje a las Madres en su día)



Madre,
sonríes mientras
acaricias con dulzura,
tu convexo vientre-cuna.
Eres corazón desbordado de ternura,
velando con amorosa devociòn la semilla
que sembró el amor en tus entrañas.
La roja y palpitante penumbra de tu vientre
es cobijo y sustento de sueños durante nueve lunas,
para abrirse, después en el milagro eterno de la vida.

María del Rosario Márquez Bello
Rorry, la Charo

Buenos Aires, 18 de octubre de 2009
Derechos Reservados

jueves, 15 de octubre de 2009

Impulso poético



Siento,
entonces escribo…
Manifiesto sentimientos encontrados
amor, odio, ilusión, desesperanza.
Así pretendo conmover los corazones
de aquellos que leen mis escritos.
Empleo métrica, palabras y artilugios del lenguaje.
Es difícil, mas no cejo en el intento.
Con lírica o con prosa; a veces lo consigo,
y otras, por desgracia, me estrello contra muros de silencio.


María del Rosario Márquez Bello
Rorry, la Charo


Este es un estilo en el que me interesa avanzar pues me atrae particularmente y consiste en empezar con una palabra y agregar una por verso hasta llegar a un límite de diez.


Buenos Aires, 15 de octubre de 2009
Derechos Reservados



viernes, 2 de octubre de 2009

TRISTE VISUALIDAD



Triste visualidad, la realidad.
Campos grises de neblina,
días de opaca rutina,
caminos a nunca jamás.
No puedo aceptar la verdad.

Mar bravío, cielo sombrío
viento que punza sin cesar.
Médanos danzantes,
arenas que ocultan mis pasos
ojos anhelantes en la lejanía,
mar de soledades, encaje de olas,
océano de triste visualidad.

Riqueza de tristeza,
llantos sin formas,
manos anhelantes,
brazos circundantes,
plétora de ansiedad.
Buscar lo que no tengo,
deshechar lo que poseo,
volver sobre mis pasos,
negar la realidad.
María del Rosario Márquez Bello
Rorry, la Charo
2 de octubre de 2009
Derechos Reservados

sábado, 5 de septiembre de 2009

Cuento corto, muy corto

¡Cuánto te amé! – decía - y aún te amo

con la cruel resignación del desengaño.
En vano trato de arrancarte de mi vida,
pues ya no puedo tolerar tu hipocresía.

Pero tu voz me conmueve y me perturba;
y tu piel me enciende hasta el incendio.
En tus brazos me llevas del infierno al paraíso
y caigo, si los abres, en la sima del averno...

Cuento corto, muy corto, de una mujer enamorada,
que por amor te dio su vida, y también el corazón,

recibiendo de ti en cambio frialdad
Indiferencia, desapego y mucho desamor.


Y, si. Este es un cuento corto, muy corto,
acerca de una mujer que fue engañada
y que, cuando se dio cuenta del engaño,

tomó una daga muy larga y afilada
para hundirla, sin temor y con firmeza,
en su triste corazón de enamorada.


Rorry, la Charo
María del Rosario Márquez Bello

Buenos Aires, setiembre 5 de 2009
Derechos Reservados

martes, 4 de agosto de 2009




"Erase que se era..."

Érase que se era, un poeta
que le cantaba al amor.
Érase, un hombre
que ya no podía amar.

Érase que era, una mujer
con poesía en el corazón;
que buscaba con tesón
quien la quisiera querer.

Érase que se era, que
se encontraron un día
y que sus pieles ardieron
como el sol de mediodía.

Así fue, que esa y mil veces, sus
cuerpos unieron con gran pasión
pero … ¡que pena! entre ellos
el amor nunca existió.

Sus miradas se cruzaban
con miedo y con desconfianza.
Érase, que ya no podían,
de amar tener la esperanza.
Quizás porque presentían
ya muy cercano el adiós
o, quizás, porque temian,
sufrir otro desengaño.

Por eso, como al descuido,
dijeron “esto ha acabado”.
Y se fueron caminando
cada uno por su rumbo.

Asi es como es que ocurrió,
esta historia de infortunio.
Ahora. al dolor van cantando

Mientras vagan por el mundo.


María del Rosario Márquez Bello


Derechos Reservados

jueves, 9 de julio de 2009



Sola

Sola, escultural, altiva, dominante
así te ven aquellos que te observan.
No saben, claro que no saben,
que muy dentro, tu alma se desgarra
y tus rodillas flaquean, intentando
que no caigas, acurrucada y sollozante.

Sigues aferrada a ese amor que te destroza,
a ese ser que te ignora, aminora y desdibuja.
Al que te oculta, casi con verguenza,
pero no logra vivir sin tu presencia.
Al que busca tu cuerpo con urgencia,
mas convivir no puede con tu inteligencia.

Le abriste el camino que hoy
recorre con éxitos y halagos,
más desde el primer día decidió
mantenerte oculta,en la penumbra
Hoy estas sola. Ejerces la mentira
de parecer altiva y dominante,
y esconder el dolor que en gajos te desgaja.

Y así sigues avanzas, arrogante,
procurando, por mandato cultural,
y por orgullo,no rodar por el suelo
desmadejada y sollozante.

María del Rosario Márquez Bello
(2009)

viernes, 28 de noviembre de 2008

Te deseo, respondiste...

¿Me amas? pregunté ilusionada.
Te deseo, respondiste displicente.
Y tus palabras, clavaron en mi pecho
una daga que dejó mi alma desolada.

En silencio, en lo oscuro,
yacemos en la cama,
la piel grita su deseo,
el orgullo levanta una muralla.

Nuestros cuerpos respiran, con cuidado,
fingiendo el sueño que no alcanzan.
No me quiere, repito con tristeza.
¡Lo deseo! aúllan mis entrañas.

Con tu mano acaricias mi costado.
Respondo, fogosa, apasionada
tejiendo con las mías en tu cuerpo,
de placer, exquisitas filigranas.

Mi boca, te explora y te recorre,
buscando los resortes escondidos,
que sé, despiertan en tu cuerpo,
el calor y el goce tan deseado.

La pasión agita nuestros cuerpos,
entregados a febril batalla.
Gimes, vibras de deseo,
y llegamos a la cima, entrelazados.

Brota de tus labios,
un ¡Mi amor!...¡Mi amor!...
apenas musitado, y caes,
rendido, entre mis brazos.

Descansas y observo
con ternura tus ojosy esa boca,
tan sabia y tan golosa,
que siempre me hace estremecer.

Rozo dulcemente tu cuerpo,
dispensador de tanto gozo
y contemplo tu hombría,
reposando en nido de algodones.

¡Cuánto te quiero y te deseo!
¡Cuántas veces, el placer
Me hizo vibrar entre tus brazos!
Y, sin embargo, sin embargo...

Una tenue sonrisa,
se dibuja en mis labios
cuando quieres programar
un nuevo encuentro.

Mañana...Esta noche...
¿Cuándo? Preguntas, insistente,
ya sabes que no vivo, no existo,
si no siento tu piel, aquí, a mi lado.

¡Pronto!... prometo, mientras pienso,
¡Nunca!¡Nunca!.. ¡Jamás!...
Busca otro cuerpo, que sacie tu deseo.
porque Tú, para mí, ya no eres nada.-
la_Charo (2005)
Derechos Reservados
 
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